Sam, estaba ahí mirando su posición luego de recuperara su alma con ayuda de la muerte. Y recientemente ayudado a Castiel con los leviatanes.
Estaba muy decidido a hacer las cosas, pero ahora alguien lo esperaba.
-Chuck.
- Hola Sam. Siéntate por favor.
Sam se sentó y vio como Chuck tomaba una lata de Sprite.
- Porque desapareciste luego del apocalipsis.
Sam miraba y vio a Chuck que le miraba como si fuera Muerte quien lo mirara, en cierto sentido, había una energía y antigüedad en Chuck. También reparó en que Chuck usaba un traje blanco. Y Sam no tardo en deducir algo.
- Hijo de Puta. Solo jugaste con nosotros. No es verdad Yahve, Jehova. O como te llamen.
- Sam, para seres como yo que han existido desde que la existencia misma fue creada, todo eso no me afecta. Solamente muerte ha coexistido junto conmigo.
Sam miraba y analizaba.
- Tu no eres solo un dios. Eres el concepto de la Vida.
- Correcto. Esto que ves es solo un avatar, ni siquiera es un recipiente humano.
- Maldito. Nos tenías todo el tiempo buscándote para frenar el apocalipsis, cuando estuviste todo el tiempo cara a cara.
- Era una prueba. Quería saber que especie tenía razón. Mis arcángeles o humanos.
- Dos razas por el precio de una. Linda frase. Pudiste haber movido los dedos y eso era todo.
- De la misma manera en que el concepto de la Muerte podría haberlo hecho. En verdad crees que un ser que ha existido junto conmigo desde el principio, lo pueden parar unas cadenas que de todas maneras dejarían de existir con el tiempo. Y sin embargo Muerte se desviaba de las tareas de Lucifer, y permanecía tranquilo. No puedo destruirlo ni el puede hacerlo conmigo porque entonces ambos dejaríamos de existir. Los dos somos seres que veníamos de la nada, de la gran oscuridad antes del Big Band, antes del huevo universal. Y cuando resurgimos en el Omniverso, se nos asigno los conceptos más poderosos de toda la existencia.
- Los dos son unos viejos egocéntricos que hacen lo que se les da la gana. La diferencia está en que Muerte como lo indica es directo y se involucra en grandes catástrofes.
- Muerte es como Dean, los dos rudos, les gusta cumplir las reglas al pie de la letra. Yo y tu Sam somos rebeldes en cierta firma, yo deje el cielo, no he actuado como el gobernante directo de la Tierra desde hace miles de años. Crees que mi trabajo es fácil, tengo que estar creando y creando planetas, especies, sistemas solares, galaxias, universo, multiversos. Mientras que hablamos estoy creando un agujero negro o guiando a una versión de Moises en otro universo. Mientras el concepto de la vida exista en en el espacio- tiempo podré moverme y crear lo que sea.
Sam tragó un poco de saliva, no sabía lo agotador que era semejante trabajo. Se preguntaba si Dean tuvo una conversación parecida en Chicago con la Muerte.
- Además los humanos debían solucionar los problemas. No pueden estar contando con seres super poderosos para que los cuiden como a niños traviesos. Así como los he creado, soy consciente que tanto los ángeles y humanos son auto destructivos.
- Eres un hipócrita. Si no te somos útiles nos desechas y nos reemplazas.