Buenas gente, voy a hablaros sobre esta popular y mítica serie de los 90 basada en los X-Men. Junto con Spider-Man, ellos son el pilar sobre el que desde hace mucho tiempo se ha sostenido Marvel en el mundo de los cómics. Y, en mi humilde opinión, esta es la mejor adaptación del grupo.
Antes de hablar de la serie, quería comentar unas cosillas.
El impacto comercial que tuvieron en ese momento fue escaso. Tras 66 números que apenas vendían y unas rediciones de algunos de estos que tampoco consiguieron cuajar entre los lectores llegó LA ÉPOCA DE CLAREMONT:
una de las etapas más importantes que han tenido jamás los cómics de superhéroes. La época de oro de este grupo, sin duda alguna.
Este señor redefinió por completo a los X-Men, y además fue el creador de sus historias más conocidas como la Saga del Fénix Oscuro o Días del Futuro Pasado. No en vano, es considerado el padre de los mutantes.
Así se gana el título de segundo guionista más importante de Marvel tras Stan Lee. Casi nada.
Pasemos a la serie.
No es necesario alarmarse, pues mantiene la emoción y el espíritu del cómic. Realmente, te interesas por las historias que te están contando y esperas ansioso lo que pasará en el siguiente capítulo.
Todas las tramas son excelentes, tanto las que duran un capítulo como las que duran cinco, como es el caso de la trama de Fénix.
Bueno, qué más decir de todos ellos... No he conseguido conectar con ningún otro equipo de superhéroes con esta misma intensidad. Solamente me ha pasado con Spider-Man, Batman y Superman. Siempre serán especiales para mí.
En un capítulo te lo encuentras luchando contra la Patrulla, y al siguiente ayudando a Xavier a escapar de la Tierra Salvaje (genial segmento de la serie, por cierto). Un personaje muy grande, vaya.
Y no se olvidan de las fascinantes enemistades entre este y el Profesor o entre Lobezno y Dientes de Sable.
Porque, al igual que pasa con "El Espectacular Spider-Man", tratan de manera inteligente a los personajes, sin tomar por tonto al espectador, haciéndolos distintos a cada uno. Pueden ser misteriosos, divertidos, adorables, simpáticos o incluso cascarrabias, pero sobre todo comprensibles, creíbles, peculiares e interesantes, cada uno con sus motivaciones.
Lo mejor es que su humanización, las situaciones realistas como las discusiones hacen que conectes más con ellos y despierten tu simpatía.
Otra ventaja de la serie es que puede ser disfrutada perfectamente por todos los públicos. Los adultos quedarán asombrados, pues se tratan temas serios como la discriminación, el racismo o la intolerancia que no son muy usuales en programas de series animadas para niños.
Realmente el empeño y esfuerzo por hacer de esta serie algo mucho más grande que un programa ordinario para parvulitos se nota bastante.
Años más tarde tendríamos "X-Men: Evolution" y "Lobezno y los X-Men", de las que apenas me acuerdo. Tal vez algún día las vuelva a ver y hable de ellas. Por lo poco que recuerdo estuvieron bastante bien. Eso sí, sin alcanzar a la insuperable serie noventera, claro.
Una de las series de mi infancia, sin duda. Ayudó a una buena generación, entre los que yo me incluyo, a conocer a esta gente tan inusual y así quedar cautivada por ellos.
ENORME.
NOTA:10/10